Ortopedia funcional para niños. Preguntas y respuestas frecuentes

por | Odontología

 La ortopedia funcional consiste en producir cambios y movimientos a través de las fuerzas intrínsecas y biológicas del paciente. Hoy nuestra odontopediatra la Dra. Inés Pérez nos hablará brevemente de este tipo de tratamientos, tratando de resolver sus dudas.

¿En qué consisten este tipo de tratamientos

y para quién están indicados? 

 

La ortopedia funcional tiene como objetivo devolver el equilibrio funcional al sistema estomatognático, para ello  utiliza las fuerzas intrínsecas que provienen de la musculatura del paciente y que,  guiadas por la aparatología,  pueden convertir una maloclusión en una normoclusion.

 

¿Qué produce que se pierda el equilibrio

funcional de la cavidad bucal?

 

Hablamos de pérdida del equilibrio cuando existe algún hábito o interferencia que produce cambios en la oclusión ideal de cada paciente. Entre los hábitos más conocidos están la respiración oral, la deglución infantil o la interposición labial; estos hábitos favorecen que no exista un buen desarrollo de los maxilares y por consiguiente la  aparición de problemas dentoalveolares o incluso óseos.

 

¿Hasta qué edad se puede tratar con ortopedia funcional?

 

En el tratamiento con ortopedia funcional, el límite nos lo marca el propio paciente. Sólo se tratan pacientes en etapa de crecimiento; por ello para valorar si es factible este tipo de tratamiento tenemos que hacer pruebas radiológicas: radiografía lateral de cráneo e incluso radiografía de muñeca, con el fin de determinar en qué fase de crecimiento del paciente estamos.

 

¿Qué problemas resuelve?

 

Como bien he mencionado anteriormente, la ortopedia funcional busca devolver el equilibrio y resolver los problemas provocados un hábito o acto inconsciente, aunque también nos puede tratar problemas de espacio, o incluso rechinamientos dentarios, no funcionales, ya sean conscientes o inconscientes.

Existen muchos tipos de hábitos, entre los más comunes destacamos:

  • Interposición labial o lingual
  • Uso prolongado del chupete, más de 2 ó 3 años de vida.
  • Succión del pulgar u otros dedos.

     

    La eliminación de estos hábitos se debe hacer lo más temprano posible ya que, a la larga, puede producir alteraciones en el crecimiento normal de los maxilares que pueden convertirse en un problema para la cavidad bucal. Si estos hábitos no se resuelven y no se produce una normalización espontánea del crecimiento, utilizar la aparatología funcional puede subsanar las alteraciones causadas.

     

    Debemos tener en cuenta también que en algunos de estos hábitos, como en la respiración oral, es necesario acudir al otorrinolaringólogo para diagnosticar y resolver de la forma más conveniente esta patología.

     

    Ante la presencia de cualquiera de estos hábitos ya instaurados no existe una única forma de tratarlos, las causas pueden ser múltiples por eso desde la Clinica Dental Satchel valoraremos cada caso en particular, con los medios más idóneos, y con el fin de minimizar las consecuencias que puedan tener en un futuro. Debemos tener en cuenta que estos tratamientos se deben llevar a cabo cuanto antes para impedir que las alteraciones producidas en la cavidad bucal sean más graves y que precisen después tratamientos más largos y costosos para nuestros pacientes.

 

 

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